¿Es buena idea ofrecer una barra de helados en una fiesta durante el invierno?

Mi niño está por cumplir años y me ha pedido que en su fiesta pongamos una barra de helados, para que sus amiguitos puedan disfrutarlos.

No dudaría para nada en contratar dicha barra de helados, el dilema que tengo es si sería prudente poner algo frío, cuando su fiesta es justamente en invierno.

Como madres, buscamos que nuestros hijos se mantengan sanos y ante la mínima señal nos ponemos un tanto tensas. El resfriado es un tema común en estos días, además de que es más común que se nos antoje algo calientito que algo frío.

Aunque para ser sincera, por mucho frío que haga, un helado no es rechazado, más si viene acompañado de toppings de chocolate.

Sapori-di-gelatoY entonces, ¿podemos pensar en comer un helado en invierno? La respuesta es que… ¡Sí se puede! Y, no solo eso, resulta que ofrece beneficios… Lo que sucede es que en la práctica no tendemos a consumirlos, pero esto no significa que sea negativo el saborearlos.

Veamos entonces por qué un helado se considera positivo el consumirlo en invierno.

Por ejemplo, en una fiesta infantil, los niños se mantienen activos jugando y corriendo por todo el lugar, se encuentran por lo tanto en constante actividad física y lo mismo sucede para los deportistas, quienes después de su entrenamiento han quemado calorías.

¿Y esto qué tiene que ver? Bueno, pues que el helado es una opción que proporciona glucógeno. Es decir, que es la glucosa que se guarda para dar energía.

Además, cuando se trata de un buen helado, con ingredientes naturales o de yogur, ofrece también proteínas, que ayudan a reponer en los músculos los hidratos de carbono y la glucosa que se han perdido.

¿Y qué pasa cuando se tiene catarro o una garganta irritada?

En este punto creo que hemos alimentado una mala fama en contra de lo frío; a menos que sea una bronquitis, un helado ayuda a bajar la inflamación de una garganta irritada y además te ayuda a cicatrizar si existen heridas.

De seguro habrás escuchado que el helado es altamente recomendado después de una intervención de extracción de amígdalas.

De hecho, encontré que si se acostumbra al cuerpo al frío, el “efecto choque” es menor conforme lo vamos integrando a nuestros gustos en el invierno y tienes menos probabilidades de un resfrío.

Y nuevamente, si estamos ante una barra de helados nutritivos, entonces estamos ante una fuente que contiene fibra, lípidos, aminoácidos, proteína, minerales y vitamina B.

Si son a base de leche o yogur, entonces estamos hablando también de una fuente de calcio, ya que llegan a cubrir hasta un 15 por ciento de los requerimientos de dicho mineral.

Y para redondear este delicioso panorama, podemos decir que ayudan a fortalecer los huesos y regulan la presión arterial.

Por supuesto y como en todo, existen los helados chatarra de los cuales hay que alejarse, no solo en invierno, sino todo el año, ya que solo contienen altas dosis de azúcares y suelen contener más grasa.

Y por último, pero no lo menos importante, ante un delicioso y nutritivo helado, las sonrisas infantiles y de los padres por extensión aparecen en los rostros.

Así es, resulta que un rico helado reduce el estrés y se disparan las hormonas de la felicidad, ya que el comer helado está asociado a un momento de placer.

Para los adultos significa un oasis, ya que las preocupaciones y el estrés quedan momentáneamente a un lado.

Después de este repaso, definitivamente habrá una barra de helados para todos los invitados en la fiesta de mi pequeño.

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